- La Comunidad de Madrid se acerca a los 4 millones de afiliados, creando el 23,1% de los puestos de trabajo en España.
- La regularización y la contratación temporal explican buena parte de la afiliación registrada en mayo.
- La voracidad recaudatoria de la Seguridad Social no se traduce en control de la duración de las bajas.
Madrid, 2 de junio de 2026. CEIM, Confederación Empresarial de Madrid-CEOE, resalta que Madrid suma 25.000 nuevos afiliados en mayo. En términos interanuales se han creado casi 130.000 empleos en esta comunidad autónoma, el 23,1% del conjunto nacional.
Los Empresarios de Madrid indican que la regularización de inmigrantes y la buena marcha de la Hostelería han supuesto un impulso a la creación de empleo en mayo.
Para consolidar esta tendencia, es importante, insiste CEIM, que los costes de Seguridad Social dejen de ser un impuesto creciente sobre el empleo, especialmente sobre los autónomos. Solamente en Madrid se ha recaudado un 9’5% más que el año anterior, que ya supuso un 8% adicional con respecto a la comparativa interanual.
Esta situación de voracidad recaudatoria, a la que hay que sumar la fiscal, impide de forma notable la creación de empleo a tiempo completo. Los conceptos nuevos de recaudación suponen casi 120 millones de euros al mes para las empresas y trabajadores madrileños.
Se visualiza esta situación perfectamente en la tipología de la contratación nueva, que es en su mayor parte temporal (57% en este último mes) y, de la indefinida, ya que el 60% es fija discontinua o a tiempo parcial.
Sigue siendo muy esclarecedor de la necesidad de pluriempleo el hecho de que 1.200.000 trabajadores estén apuntados en el paro para buscar otra ocupación adicional. De ellos, solamente el 6’8% en Madrid, donde la estabilidad de la contratación es mayor (el 50% de los contratos son indefinidos, 7 puntos más que la media nacional).
Desmoralizador declive institucional
CEIM, además, advierte de que el desmoralizador declive institucional nacional parece no tener fin, lo que ahuyenta la inversión, retrae el consumo y aumenta la acomodación de los perceptores de subsidios. Mientras la recaudación fiscal sigue sumando récord mes a mes, al no deflactarse la tarifa del IRPF, el ahorro privado merma y la capacidad de creación de empresas se reduce.
Las medidas laborales que se abordan desde el Gobierno, siempre sin el deseable debate parlamentario, se pueden agrupar en tres: Aumentar la cifra de personas subsidiadas para que permanezcan en una vulnerabilidad crónica; afrontar la escasez de mano de obra a través de una regularización masiva de inmigrantes, en cuantía desconocida y sin conexión alguna con ofertas reales de trabajo; y anunciar constantemente medidas lesivas contra las empresas, en algunas ocasiones aludiendo de forma despectiva a las más emblemáticas de nuestro país.
Por otra parte, se garantiza la sostenibilidad de las finanzas públicas solamente a través de incrementos fiscales, directos o encubiertos por la inflación, en lugar de apostar por el crecimiento económico productivo o, al menos, controlar mejor las bajas, cuya cifra y duración se incrementa constantemente.
Finalmente, CEIM valora positivamente las medidas de la Estrategia Madrid por el Empleo, así como el desarrollo de las Escuelas de Formación de la Agencia para el Empleo de la capital de España, porque inciden en una búsqueda activa de empleo y en la mejora la capacitación de los desempleados en aquellos sectores que hay un empleo. Todo ello diseñado en el marco del diálogo social.
