La secretaria general de la Confederación, Sara Molero, ha participado en la mesa redonda “Atracción y retención de talento: prioridad y ventaja competitiva”, en la que se abordó el papel estratégico del ecosistema de talento madrileño como motor de inversión y productividad regional.
En el marco de la segunda edición de Madrid Investment Forum, en cuya jornada inaugural participó el presidente de CEIM, se celebró una mesa redonda titulada “Atracción y retención de talento: prioridad y ventaja competitiva”, en la que se abordó el papel estratégico del ecosistema de talento madrileño como motor de inversión y productividad regional.
La secretaria general de CEIM, Sara Molero, fue una de las participantes de dicha mesa redonda, junto a Sara de la Varga, Teniente de Alcalde y Concejala de Educación de Boadilla del Monte; Juan José Sánchez Puig, CEO de ISDE y Julio Lage, expresidente del Consejo Social de la Universidad Politécnica de Madrid, moderados por Nicolás Casas, Director General de Universidades de la Comunidad de Madrid
Durante su intervención, Sara Molero subrayó que el talento es uno de los principales activos de la Comunidad de Madrid, pero advirtió que la hiperregulación y la burocracia excesiva están comprometiendo seriamente la competitividad empresarial. “Las empresas no pueden innovar si el coste del cumplimiento normativo supera al de desarrollar nuevas soluciones. Si queremos atraer inversión, necesitamos un entorno ágil y predecible”, afirmó.
En dicho contexto, también se mencionó la futura Ley de Enseñanzas Superiores, Universidades y Ciencia (LESUC) que está elaborando el Gobierno regional. «Es clave que esta ley no profundice en este problema de más burocracia. Necesitamos una legislación que impulse, no que limite», señaló, haciendo referencia a su vez a la necesidad de facilitar la colaboración entre universidades, empresas y centros de investigación.
Los participantes coincidieron en que el ecosistema formativo madrileño —universidades, escuelas de negocio, FP y centros de investigación— es una ventaja competitiva clara, pero que sin reformas normativas que favorezcan la agilidad y la transferencia de conocimiento, esa ventaja podría diluirse.
La sesión concluyó con una reflexión abierta: ¿Cómo equilibrar calidad académica, agilidad normativa y competitividad empresarial?
Una pregunta que, según Sara Molero, debe estar en el centro del diseño de políticas públicas si Madrid quiere consolidarse como un referente internacional en atracción de talento e inversión.
