Durante el Consejo de Turismo de CEIM, presidido por Gabriel García Alonso, se contó con la presencia del Consejero de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid, Mariano de Paco, y su Viceconsejero, Luis Martín, quienes presentaron las principales líneas de actuación y estrategias de la Comunidad en materia de turismo.
El presidente del Consejo, Gabriel García Alonso, inició el encuentro exponiendo los principales datos sobre la evolución del sector en la Comunidad de Madrid, destacando que el turismo está teniendo un éxito sin precedentes en la región. Así, en el año 2023, la Comunidad de Madrid ha recibido 15 millones de viajeros, esto es, un 5% más que el año anterior. Los turistas internacionales alcanzaron la cifra de 8 millones en 2023, lo que supuso un crecimiento del 30% respecto a 2022. Por su parte, el gasto turístico madrileño alcanzó los 13.000 millones de euros, representando el 12,5% del nacional. En términos de gasto medio por día, la Comunidad de Madrid casi duplicó el de España (348 €/día frente a 177€/día) y el gasto medio por turista se cifró en 1.755 euros, un 30% superior a la media nacional (1.362 euros).
De este modo, Madrid se consolida como un referente en el escenario nacional e internacional, configurándose como un destino de fuerte atracción turística, habiendo mantenido su esencia local, preservar su cultura e historia, sin renunciar por ello a la modernidad, dando respuesta a las demandas más actuales de los visitantes.
Por parte de la Consejería, en su intervención, se hicieron eco de esos datos tan positivos y del momento único que atraviesa el turismo madrileño, situación que consideran propiciada por el buen desempeño de las empresas turísticas y su capacidad de adaptarse a los cambios y necesidades de la demanda, lo que señalaron como un esfuerzo transformador por parte del sector. Para favorecer este crecimiento y hacerlo perdurar en el largo plazo, la Comunidad ha diseñado una Estrategia de Turismo de la Comunidad de Madrid 2023-2026, que cuenta con una dotación presupuestaria de 250 millones de euros para los próximos años, que se repartirán en 20 líneas de trabajo y 125 actuaciones, cuyo objetivo será lograr un modelo turístico más rentable, con un incremento del gasto turístico y de la estancia media, una desestacionalización de la demanda, así como la descentralización de los flujos turísticos y la diversificación de los mercados.
