Los empresarios madrileños critican la falta de explicaciones y de responsabilidades del Gobierno un año después del apagón

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  • CEIM lamenta que, pese a lo ocurrido, el Gobierno no ha rectificado una política energética obsoleta y basada en criterios ideológicos.  
  • Miguel Garrido alerta de las consecuencias que tendrá para ciudadanos y empresas seguir adelante con el cierre de las centrales nucleares: “Es inviable seguir con esa hoja de ruta”.

Cuando se cumple un año del apagón eléctrico CEIM Confederación Empresarial de Madrid- CEOE critica que el Gobierno no haya asumido responsabilidades, no haya ofrecido explicaciones técnicas claras ni completas y que continúe con una política energética que ya ha demostrado ser errática y basada en criterios ideológicos”.

El presidente de los empresarios madrileños considera el apagón como una “advertencia clara sobre los límites del modelo actual” y denuncia que el Gobierno la haya ignorado, al contrario de lo que está ocurriendo en la Unión Europea. “El Parlamento Europeo ya ha recomendado que cerrar centrales nucleares es una solución temeraria y que agrava el problema de garantía y seguridad del suministro”, señala Miguel Garrido.

Asimismo, desde CEIM destacan que las consecuencias del gran apagón fueron inmediatas ya que supuso paradas de producción, pérdidas económicas directas y un gran impacto negativo en la imagen de España a nivel internacional. Por poner un ejemplo, solo en el sector industrial, una hora de interrupción eléctrica puede costar a una planta electrointensiva más de un millón de euros, lo querefuerza que el debate energético no puede ser ideológico y se convierte en una cuestión de competitividad, empleo e inversión.

“Cuando falla la electricidad, se detiene la economía y, un año después, seguimos sin saber en profundidad qué fallo, qué decisiones llevaron a esa situación y quién asume responsabilidades por ello”, recalca el presidente de CEIM, Miguel Garrido.

En este contexto, los empresarios de Madrid critican que el Ejecutivo continúe con una hoja de ruta que debilita aún más la estabilidad del sistema, con decisiones como el cierre programado de centrales nucleares, siendo la primera en el calendario la de Almaraz, en 2027: “Cerrar Almaraz después del apagón es una temeridad. Supone eliminar una de las columnas vertebrales de la red, aumentar el riesgo de nuevos cortes de suministro y encarecer la energía para empresas y hogares”, destaca el presidente de CEIM, que añade que “el 15% del suministro de la Comunidad de Madrid depende de esta instalación estratégica”.

Asimismo, los empresarios madrileños recuerdan que prescindir de la nuclear incrementaría la dependencia energética exterior hasta niveles cercanos al 82%, devolviendo a España a cifras de hace 15 años y alejándola de los estándares de seguridad energética que están adoptando los principales países europeos.

CEIM defiende la necesidad de avanzar hacia un modelo más sostenible, pero pide hacerlo de una forma responsable y planificada, sin poner en riesgo la seguridad del suministro, que repercute directamente en la inversión, el empleo y la competitividad de las empresas. “Madrid y España necesitan un mix energético realista, estable y tecnológicamente neutral, basado en criterios técnicos y no ideológicos”, asegura Miguel Garrido, que hace hincapié en que “España no puede permitirse otro apagón”.

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