El próximo año 2026 sitúa a la empresa española frente a un cambio fundamental: la facturación electrónica será obligatoria para los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades que no se encuentren acogidos al SII desde 1 de enero y, para el resto de los obligados tributarios lo será previsiblemente desde 1 de julio de 2026. La inminente cercanía de ese momento obliga a prepararse para las nuevas exigencias.
Conocedores del interés que suscita esta cuestión entre las empresas, CEIM va a celebrar esta jornada monográfica, que cuenta con la colaboración de Garrido y con el apoyo institucional del Ayuntamiento de Madrid.
A lo largo de la misma, se analizará el contenido de la obligación, su desarrollo normativo y las previsiones que deben adoptarse, ya sin más demora, al objeto de que el tránsito hacia VERI*FACTU produzca el menor impacto.